Invita en el momento de pagar
Es cuando el cliente ya tiene el celular en la mano y acaba de comprarte. Una frase corta basta: «¿Quieres tu tarjeta? Con este sello ya llevas uno». Ofrecer el primer sello en ese momento hace que unirse se sienta como recibir algo, no como llenar un formulario.
Pon el QR donde se vea
El mostrador es el lugar obvio, pero no el único. Piensa dónde espera tu cliente: la fila, la mesa, la silla del salón o el espejo de la barbería. Un cartel con el QR y una sola línea sobre el premio funciona mejor que uno lleno de texto.
En Vuelve, cada programa publicado tiene un cartel A4 listo para imprimir.
Explica el premio, no el programa
«Tenemos un programa de fidelidad» no dice nada. «El octavo café es gratis» sí. Antes de abrir, asegúrate de que todo tu equipo pueda explicar la recompensa en una frase.
Quita el miedo a la descarga
Mucha gente rechaza otra app. Dilo de entrada: «No tienes que descargar nada, se abre con la cámara». Si además la guarda en su Wallet, la tarjeta queda junto a las del banco y no depende de que recuerde nada.
Llega también a quienes no están en el local
Comparte el enlace de registro en tu WhatsApp, tus redes o tu perfil de Google. Quien ya te sigue es el cliente más fácil de convertir en cliente frecuente.