Lo bueno del papel
Es simple, todos la entienden y no depende de una pantalla. Si solo quieres dar un premio por repetición y no te interesa nada más, cumple.
Lo que el papel no te da
Se pierde, se queda en otra cartera y no te dice quién es tu cliente. Cuando alguien deja de venir, no te enteras ni tienes forma de invitarlo a volver. Tampoco sabes si el programa funciona: solo ves sellos en cartulinas que no vuelves a tener.
Lo que ganas con una tarjeta digital
La tarjeta vive en el celular, que casi nadie olvida. Cada sello queda registrado, así que conoces a tus clientes y su actividad. Y con su permiso, puedes escribirles cuando quieras que vuelvan.
Qué cuidar al pasarte
La clave es no añadir fricción: si unirse exige descargar una app, muchos dirán que no. Busca una opción que se abra con la cámara. Prepara también a tu equipo, porque de ellos depende ofrecerla en cada venta.
Y respeta la confianza de tus clientes: pídeles permiso antes de enviarles promociones y escríbeles solo cuando tengas algo útil que decir.